Para esos costaleros que comienzan este año bajo las trabajaderas del cualquier paso de Jerez de los Caballeros. No os diré lo que sentiréis, lo veréis cuando termine vuestro trabajo.

Sí os digo que alguna vez los compañeros que lleváis a vuestro lado también fueron novatos. Nunca os sintáis inferiores, ni acumuléis complejo por estar rodeados de veteranos que llevan ya muchas primaveras. Al revés, intentad aprender de ellos. No os avergoncéis de pedir ayuda a vuestro compañero de trabajadera, esto es algo que no se aprende en un año. Todos, aunque sean veteranos, siguen aprendiendo cada año nuevas experiencias, porque cada año es diferente.

Que no te importe equivocarte, preguntar algo, o en los momentos duros, echarle el brazo a los riñones del compañero, a pesar del dolor en el costal, o en sus hombros. Podréis sentiros orgullosos de ser costaleros de nuestra semana santa jerezana.

También coincidirán por primera vez, padres e hijos cargando un paso juntos, y el hijo podrá sentir todo lo que su padre le contaba al llevar el paso.

Y como no, esos costaleros que están fuera de nuestro Jerez, y todos los años hacen el esfuerzo cambiando turnos en el trabajo para venir a sacar su paso, y después volver a su ciudad.

Recordad también lo importante que es el compañero que tenéis a vuestro lado, porque sin él nuestros pasos no se levantan.

¡Qué bonito es ser Costalero! ¡Qué bonito es portar un paso en Jerez!

Voluntad, compromiso y unión, es ser costalero de Jerez de los Caballeros.

¡Arriba con Él, costalero!

 

Curro Gómez Martín.

Costalero y capataz.