Historia de la Cofradía del señor Ecce Homo y María Santísima de los Dolores.

Según datos históricos que obran en poder de la Cofradía existía allá por los comienzos del siglo XVI, en una ermita dedicada al Ecce-Homo, una pequeña imagen muy venerada por los jerezanos. Con el tiempo, esta devoción se transformó oficialmente en una cofradía penitencial el día 2 de mayo de 1877, contándose entre los fundadores Isidoro Márquez Iglesias, el Marqués de Matallana y el poeta Luis de Sotomayor y Terrazas. De los talleres del marqués –mecenas de talladores y de músicos- salieron las primitivas figuras que configuraron el paso, representando la presentación de Jesús al pueblo por Pilatos.

Tras muchos altibajos –siempre coincidentes con épocas de crisis o de esplendor económico- la Cofradía comienza su despegue definitivo en los años sesenta del pasado siglo. Una juventud pujante se empeña en sacar adelante esta cofradía (1967) para lo cual emplean sus esfuerzos llegando, en poco tiempo, a colocarse como ejemplo de voluntad y de trabajo. Se renuevan los enseres, se crea una Banda que, poco a poco, adquiere gran prestigio dentro y fuera de Jerez y se adquiere un edificio para Casa de Hermandad, la primera de la Semana Santa jerezana. Más reciente (1990) es la creación de la Decuria Romana, vistosa y disciplinada, que hace escolta al paso del Ecce-Homo. El SPQR fue bordado en Salteras.

En los años noventa se comienza a estudiar la posibilidad de sustituir las imágenes del paso por otras más grandes, más acordes con las dimensiones que había tomado el desfile procesional. La Cofradía se pone al habla con el prestigioso imaginero sevillano Manuel Hernández León. De sus manos saldrá el paso que asombró a todos en aquella Semana Santa de 1995, un extraordinario Ecce-Homo –bendecido el 7 de Abril- presentado al pueblo por Pilatos con un sayón y un etíope, sobre unas andas plateadas con plata de ley obra de Jesús Domínguez. Para esta ocasión el orfebre Manuel de los Ríos fabrica la coraza del romano, el pebetero y los cuatro candelabros. Las potencias del Cristo fueron realizadas en oro por Joyería Diamante de Jerez de los Caballeros. La Virgen de los Desamparados –popularmente conocida por la Virgen de los Dolores- estrenó una corona cincelada en plata dorada.

La Virgen de los Dolores había sido restaurada un año antes por Hernández León, quien emite un informe artístico en el que sitúa su fábrica en la segunda mitad del siglo XVII. También se remoza su paso –obra de Jesús Domínguez- en plata y oro en los talleres jerezanos de Cristian Lay. Por primera vez lleva un puñal de plata obra de Manuel de los Ríos. La acompañan los sones de la marcha “Dolorosa de los Desamparados” escrita por Rafael Carrasco. En 1997 se volvió a renovar el paso con ánforas y esquineras de plata y se comienza el bordado del manto en los talleres de Fernández y Enríquez, de Brenes, terminándose en 2002. Sale la Virgen con su manto nuevo y una candelería de los talleres de Joaquín Donoso, de Coria del Río.

La incorporación a la cofradía de un paso de palio para la Virgen de los Dolores supone la nota más sobresaliente de los últimos años. La Virgen salió por primera vez bajo palio en 2004, causando sensación en las calles por su elegancia y sobriedad, a lo que contribuyó el buen hacer de los costaleros. Se trata de un paso salido de los talleres de los Hermanos Delgado, justo de dimensiones, de gran armonía y sencillez. De los mismos orfebres son la candelería –perfecta y ajustada en sus formas-, las ánforas y la peana. La gloria del palio –en el techo bordado en oro por Fernández y Enríquez- fue pintada por el artista jerezano Juan Manuel Torrado y representa una Inmaculada sobre el paisaje de la ciudad. En el mismo año se estrena un simpecado bordado en Salteras.

Para este año, entre las novedades más importantes, está el bordado de las bambalinas del palio por Fernández y Enríquez y las imágenes de las capillas laterales que representan a la Virgen de Aguasantas –patrona de la ciudad- y a la Inmaculada talladas en madera y policromadas, que junto a la Virgen del Carmen de la capilla frontal completan el paso de palio. También se está retocando la figura del etíope en los talleres de Hernández León.

Como dato curioso, la Cofradía del Señor Ecce-Homo rescató hace bastantes años, la antigua tradición de dar de comer a los pobres y presos de la ciudad en la Semana Santa, una costumbre que alcanzaba a todas las Cofradías. Hoy, con motivo de los “Garbanzos del Ecce-Homo”, se dan cita en el recinto ferial miles de personas para compartir la mesa con un sentido de hermandad.

En el año 2007 se estrena juego de ciriales para cortejo de acólitos realizados en los talleres del orfebre andaluz Cristóbal Angulo, correspondiendo a dos piezas de dos metros de altura, de estilo neobarroco y líneas clásicas, cinceladas a mano sobre alpaca plateada, cincelándose también el mástil e incluyéndose el escudo de la cofradía. También se estrena túnica bordada a mano para el Cristo del Ecce Homo. El bordado en hilos de oro de terciopelo tunecino de color granate ha sido diseñado y realizado por el taller de bordados Fernández y Enríquez, de Brenes, Sevilla.

Por último, el proyecto más importante e inmediato es la construcción de la nueva Casa de Hermandad, en terrenos del huerto del antiguo Hospital de Enfermos Pobres en la calle Pilar Lasarte, a escasos metros de la sede de la Iglesia de San Miguel Arcángel, que se inauguraría en diciembre de 2011.