Historia de la Hermandad de la Vera Cruz.

Los orígenes de la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz se remontan al año 1984. La idea era fundar una cofradía penitencial que estuviera basada en la pobreza y la austeridad como obra social más importante. Para ello los penitentes vestirían humilde túnica de color negro y antifaz echado hacia atrás sin capirote. Como muestra de humildad la túnica se completaría con una soga en la cintura. La mayoría portaría pesadas cruces y otros serían los denominados “empalaos”.

Durante los primeros años un representativo número de penitentes participó en el desfile procesional de otras cofradías de Jerez de los Caballeros hasta que se consiguió el oportuno permiso de la autoridad eclesiástica para procesionar en la noche del lunes santo. Para ello rescataron un crucificado que fue restaurado por Manuel Caballo y al que bautizaron con el nombre de “Cristo del Perdón”.

Ya en el año 1996, la Hermandad logra uno de sus grandes objetivos: ver aprobados sus reglas y estatutos por el entonces primer Arzobispo de la Diócesis de Mérida-Badajoz, Monseñor Antonio Montero Moreno que los rubricó el día 31 de agosto de 1996. Desde entonces se denomina como “Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz”. Para ello la Iglesia local le cedió la imagen de la misma advocación que se encontraba en la sacristía de la parroquia de San Miguel tras haber presidido durante siglos la ermita del mismo nombre y que fue restaurado por el imaginero Manuel Hernández León. El día 24 de marzo de 1996 tuvo lugar la solemnísima bendición de esta imagen y desde entonces y, tal como aparece en los estatutos, procesiona de forma oficial en la noche del lunes santo.

En el 2002 se estrena el bordado de los escudos de las túnicas.

En este 2006 se estrenarán cuatro faroles que acompañarán a la Cruz de Guía y al Guion de la Hermandad, cruces para los hermanos penitentes y medallas, También se sustituyen antorchas por cirios.