pensamientos de un costalero

Para mí la Semana Santa empieza cuando termina la última procesión de Jerez.

Empezamos a ver vídeos, compartir momentos y sensaciones.

Van pasando los meses, mi amigo Raúl y yo empezamos a mover el nuevo proyecto de está Semana Santa. Viendo vídeos de otras Semanas Santa y de la nuestra propia, viendo pasos nuevos, pensando que hacer este año e intentar sorprender. Empiezo los ensayos con la “OJE” van diciendo las marchas nuevas para está Semana Santa.

Pedro Rangel Roque Pensamientos de un costaleroYa le empiezo a marear la cabeza a Raúl ¿Cuándo empezamos a ensayar? ¡Qué ganas tengo! Raúl me dice como siempre, el primer viernes después de carnaval. Raúl empieza a dar forma a las marchas, este año yo iba a hacer un par de ellas ¡Que pena! Empezamos los ensayos todos los viernes hasta Semana Santa y algún martes para pulir detalles. En los ensayos yo me encargo de contar los pasos de las marchas, para saber donde acaba o empieza cada marcha, el tiempo en las revirás, etc; para que todo salga bien y no tener fallos.

Llega el día esperado Jueves Santo por la mañana ese día voy a la iglesia como muchos costaleros y capataces para ver nuestros titulares de la cofradía. En ese momento, los costaleros y capataces intercambiamos opiniones y nervios. Quedo con los capataces más tarde en el paseo.

Yo me dispongo a hacer el recorrido de nuestra procesión para contar los pasos, ver las reviras, tener todo apunto. Ya en el paseo con los capataces intercambiamos opiniones de las marchas y vemos los detalles, nada se queda sin mirar. Ya todo el trabajo esta hecho, solo queda lo más importante : ¡¡¡ LA SALIDA!!!. Esa tarde la tengo repleta salgo con la oje en el Santísimo, cuando terminamos, dejo el bombo y salgo rápido para mi casa a prepararme. Los costaleros tenemos que estar a la 1 en la iglesia.

Ya los nervios afloran, miro el cielo ¡hoy si salimos! , lo digo muy optimista .

Ya en la iglesia la incertidumbre, los nervios todo se mezcla y se escucha al capataz vamos para dentro que hay que prepararse. En la sacristía nos ponemos las fajas, (nos fajamos unos a otros, fajo a mis sobrinos, cuñado y cuñada y otros compañeros ya que tengo experiencia, son 20 años sacando mi moreno).

Formamos para medirnos antes de salir de nuevo a la iglesia para meternos debajo del paso, todo pasa muy rápido, la oración antes de salir y empezar la procesión es un visto y no visto, primera llamada del capataz, a la segunda nos vamos y todo empieza. La salida tan empinada, mojada, la gente se agolpa pero eso nos da fuerza, ya estamos fuera.

Primera marcha en el llano de la iglesia, para nuestro barrio, vamos andando con sentimiento, entramos en la calle del campo mucha gente a los lados, nos decimos hay que hacerlo bien para ellos, hemos pasado el hotel oasis, hasta la avenida de Portugal la calle se pone muy dura para los costaleros, siempre hay alguno que dice déjate caer un poco, que yo lo llevo ahora y descansa que llevabas tu todo el peso. La avenida de Portugal mejor, ya estamos en el Arco Burgos, mucha gente de nuevo, son las 4 de la mañana y nos queda mucho todavía.

Estamos llegando al paseo, esta lleno de gente esperando la procesión, nos ponemos nerviosos, es el momento de darlo todo, por lo que hemos ensayado. Ya salimos entre aplausos del paseo, nos vamos de nuevo a nuestro barrio. Con la sensación y alegría de a ver podido salir en procesión este año. Entramos en la iglesia, dejamos el paso por un momento en un lado y salimos a ver como llega la virgen (la esperanza macarena), algunos ayudamos a entrar la virgen, la subida es complicada, el cansancio se nota en los costaleros.

Ya dentro la virgen, nos toca nuestra última levanta,¡ A ESTA ES! , colocamos nuestro paso en su sitio.

Afloran sentimientos, abrazos, besos, comentarios del recorrido y ver los familiares que nos esperan.

HAY QUEDO

 

Pedro Rangel Roque.