Entre torres y alcazaba Cristina Carrasco Sanabria

Como ya se indicó en el artículo anterior, la saeta es el palo genuino del sentimiento popular flamenco que envuelve a la Semana Santa; por tanto, vamos a encontrar numerosísimas marchas de palio que la introducen en su composición. Se me ocurre nombrar dos, muy diferentes, pero muy grandiosas. Una, La Esperanza de Triana (Manuel López Farfán, 1925), todo un santo y seña de las sesenta y seis marchas de la virgen de Triana; y la otra, A tí, Manué (Juan José Puntas, 1990), que tampoco se queda atrás en el repertorio que se lleva la Hermandad de Los Gitanos. Que me perdonen, pero pivotamos en Sevilla, off course. Claro que son geniales, también está claro que podría haber citado alguna otra por ellas, por supuesto que muchas marchas con una sección de saeta son dignas de mencionar, y que las habrá de dudoso acierto, también. Pero cuando se habla de flamenco, noveles, afición y profesionales distinguen con claridad el pellizco del duende. Más adelante se comprenderá. Leer más

La Península Ibérica atesora una inmensa riqueza cultural común, defendida por muchos eruditos a ambas caras de la frontera, la más antigua de Europa entre dos Estados. Bien lo sabemos en Extremadura y en Jerez, continuamente recibiendo salpicaduras culturales por su situación geográfica en todas las direcciones de la rosa de los vientos. Buena prueba de este hecho está en que el flamenco y el fado fueron reconocidos, tan sólo con un año de diferencia, con sendas declaraciones de la UNESCO como Bienes Culturales Inmateriales de la Humanidad. El motivo principal está en lo comentado, la riqueza cultural que ambas expresiones musicales poseen en sí y por su origen geográfico, aunque también en la influencia que ambas han impregnado en otras áreas de la cultura de sus países, enriqueciéndolas sin diluirse en ellas. Si no, que le pregunten a Alejandro Sanz o a Mariza si su música tiene que agradecer al flamenco y al fado la inspiración y el éxito. Leer más

Los faldones del tiempo Jose Manuel Gomez Janez

Los faldones del tiempo.

En cada hogar de España, y mira que son distintos unos de otros, ocurre la misma escena. Da igual que sea una casa con familia numerosa, un piso de estudiantes, que tenga más gente que el Cuartel de Menacho, habitaciones realquiladas de migrantes o una desolación sin desear. Leer más

Sigues siendo mío.

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Bienaventurados vosotros, los divorciados…

Recientemente he podido leer el testimonio doloroso de una chica divorciada a la que se le ha impedido ser madrina en una Confirmación. Agradezco a este medio de comunicación la oportunidad que me ofrece de mostrarle a esta hermana, como católico que soy, toda mi solidaridad y afecto.

En abril de 2016, durante su exhortación apostólica sobre la familia, nuestro Santo Padre, el Papa Francisco se dirigió a los divorciados vueltos a casar para decirles que “no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros activos de la Iglesia”. También advirtió de que “ya no es posible decir que todos los que se encuentran en una situación así llamada irregular viven en pecado mortal”. Leer más

Ser cofrade es acompañar a Jesús o a la Virgen en las procesiones, pero hacerlo también el resto del año, dejándose, a su vez, acompañar por Ellos.

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Me dijeron que escribiera algo sobre un momento de la Semana Santa. – “Te saldrá cuando veas un vídeo, o una imagen. Cuando estés en soledad”.

Una Semana Santa de recogimiento Jerez de los Caballeros

Terminó esta Semana Santa tan rara que hasta este tiempo, que nunca nos ha gustado, se ha unido para que no fuera tan dolorosa.

Soñemos con vivir de nuevo una Semana Santa plena, «estamos haciendo un gran esfuerzo y dará sus frutos». Leer más